Clientes que prohíben la IA a sus agencias: dónde ponen el límite las marcas
Hay marcas que vetan cualquier herramienta con IA a sus agencias, y otras que solo la dejan para idear. La frontera no es técnica: es quién responde si algo sale mal.
Qué está pasando
The Drum ha preguntado a agencias y analistas dónde ponen los clientes el límite con la IA. El abanico es amplio.
Michael Sturrock, de la asociación británica DMA, cuenta que un cliente dio una instrucción que en la práctica prohibía cualquier tecnología con IA, incluidos los asistentes de los programas de ofimática.
Un apunte de rigor: solo lo publica The Drum, con fuentes citadas por su nombre.
Dónde se traza la línea
Sobre todo en producción. Según Forrester, el 58 % de los directivos de agencia usa IA generativa para idear, pero solo el 30 % para crear imagen o vídeo y el 29 % para redactar.
Varias marcas solo permiten Adobe en las piezas finales, porque Adobe ofrece protección legal si hay un problema con lo generado.
Tres marcas, tres posturas
- REI se retiró de una herramienta de personalización con IA de Meta después de que alterase la foto de un proveedor y dibujara una bici con dos manillares.
- Aerie se comprometió a no generar nunca personas ni cuerpos con IA.
- Almond Breeze convirtió la ausencia en campaña: los Jonas Brothers bajo el lema «No AI Needed».
Qué cambia para marketing
La frontera no está en si la IA es buena, sino en quién responde si algo sale mal. Y esa frontera la pone el cliente, a veces cuando el trabajo ya está hecho.
Fíjate en el patrón: idear con IA casi nadie lo discute; publicar algo generado, sí. Cuanto más cerca del público está la pieza, más estrecho es el permiso.
Para una agencia, eso convierte la política de IA en parte del servicio. Para una marca, en una decisión que no conviene improvisar el día que alguien pregunta.
Qué puedes hacer ya
Si trabajas en agencia, pregunta por escrito a tus tres clientes principales qué permiten. Mejor un correo incómodo hoy que una campaña retirada mañana.
Si trabajas en marca, escribe tu política en una página: qué se puede hacer con IA, qué no y quién lo aprueba.
Para profundizar: el reportaje de The Drum